GUÍA PARA UNA BUENA DIGESTIÓN
30 diciembre 2010, por admin
La alimentación es uno de los factores que más influye en la salud. Para que nuestro cuerpo aproveche al máximo los nutrientes y las propiedades de los alimentos es importante tener unos buenos hábitos a la hora de comer. De ello dependerá en gran medida que tengamos buena o mala digestión de los alimentos, y muchas veces no le dedicamos toda la atención que merece.
Unos hábitos adecuados en la mesa evitan muchos problemas: comer en una atmósfera tranquila, sin prisas y hacerlo siempre a las mismas horas son dos sencillas recomendaciones básicas para lograr una buena digestión. La indigestión no es más que la imposibilidad del aparato digestivo para procesar los alimentos ingeridos, y suele deberse a un exceso en las comidas, el estrés o una mala masticación.
En la comida no sólo interviene el sentido del gusto, aunque éste sea decisivo. Al sentarnos a la mesa, el olfato y la vista serán también muy importantes para decidirnos por uno u otro plato. Así que cuida la presentación para que los alimentos resulten apetecibles y que la comida se convierta en algo placentero, lo que casi es sinónimo de una buena digestión.
Más recomendaciones :
· Siéntate para comer, no vayas picando del plato mientras estás de pie haciendo otra cosa.
· No trabajes, leas o mires la televisión mientras comes.
· No hables continuamente. Mantén conversaciones calmadas y placenteras, o permanece en silencio. Discutir o mencionar temas desagradables deja muy mal gusto.
· Mastica bien los alimentos, de eso depende que el resto del proceso digestivo se realice correctamente.
· Saborea los alimentos.
· Disfruta tanto de la comida como de la compañía. Evita comer solo, siempre que puedas. Recuerda que la comida puede ser también un acto social muy placentero.
· Evita cinturones, fajas o cualquier otro elemento que oprima la zona del abdomen.
· Vigila la postura: mantener la espalda recta facilita la digestión.
· No te levantes de la mesa con hambre pero tampoco con el estómago demasiado lleno.
· Evita los platos demasiado calientes o muy fríos, y también los platos recalentados y las conservas.
· Después de la comida, siéntate cómodamente unos 10 o 15 minutos. No es conveniente realizar esfuerzos físicos. Puedes dar una cabezadita de 20 minutos como máximo.
· Elige productos frescos y de temporada.
· La cena debe ser ligera, para digerirla antes de acostarse.
· Si tienes tendencia a sufrir flatulencia, toma una infusión de anís o canela después de comer.
· Disminuye la cantidad de sal en los platos y sustitúyela por hierbas como tomillo o albahaca, que favorecen la digestión.
· Haz de cinco a seis comidas a lo largo del día; resulta más beneficioso que hacer sólo tres y ayuda a una mejor digestión y absorción de los nutrientes.



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